Trastorno obsesivo compulsivo ¡una, otra y otra vez!

La repetición y ritualización de acciones son conductas altamente frecuentes en el niño, sobre todo en las etapas de juegos, pues desde las primeras fases del desarrollo se hace presente este estilo de estimulación como tirar repetidamente un objeto al bebé.

Así mismo, son los rituales y su mecanismo lo que da lugar al control de esfínteres en el segundo año de vida o también las ideas de muerte o de padecer alguna enfermedad, son una de las tantas que suele detectarse con mucha frecuencia en los niños, por lo que ante todo hay que saber discernir entre rituales normales y patológicos.

La configuración de la obsesión en el niño es difícil y compleja, siendo muy raro el diagnóstico de trastorno obsesivo compulsivo en los más pequeños. No obstante, como en el resto de las enfermedades psiquiátricas de la infancia será oportunamente la gravedad de los síntomas, la persistencia y el grado de tolerancia a nivel familiar, así como del propio niño lo que predisponga a hacer que sus acciones se dirijan a una alteración de la salud mental.

Para que este trastorno se consolide en una persona es necesario que estén presentes 3 elementos, la resistencia, que es la defensa; la evitación de la obsesión o compulsión que es el acto que se acerca a la mente repetidas veces y; la interferencia que no es más que el nivel de perturbación en la vida diaria dada por los síntomas obsesivos en el sujeto afectado.

Si el grado de presentación de los síntomas no interfiere en las actividades cotidianas, el proceso de detección de la enfermedad puede tardar un poco más, pues no es sino hasta que se hace presente en las tareas diarias cuando pasa a involucrarse patológicamente en el individuo.

También suele influir que las conductas obsesivo compulsivas sean aprendidas de los padres, por lo cual ellos no podrán detectar el trastorno, ya que estarán bajo el pensamiento que son sus costumbres normales.

¿Qué se conoce como trastorno obsesivo compulsivo?

Según la OMS, este diagnóstico psiquiátrico hace referencia a un trastorno de ansiedad muy intensa guiada por tener obsesiones recurrentes o compulsiones que requieren de tiempo y que provocan malestar en el funcionamiento diario de la persona que lo padece.

Si bien las obsesiones se determinan por ser pensamientos, imágenes o bien, impulsos que se entrometen en la mente del individuo, provocando resistencia ya que se muestran de manera involuntaria y generan aparte de malestar, mucha ansiedad.

El contenido de estas obsesiones, puede ser desde una idea simple, a un temor de contaminación, de padecer alguna enfermedad, entre otros.

Por otro lado, están las compulsiones que son acciones repetidas, estereotipadas, sin lógica que el individuo necesita hacer sin negarse y de forma urgente, pues aunque muestre resistencia es la única opción para conseguir una pequeña dosis de alivio a la ansiedad que las anteriores le propinan.

Por lo general suelen ser compulsiones asociadas al área de la limpieza, como lavarse una y otra vez las manos, tanto que a veces pueden provocarse lesiones. Otro ejemplo muy frecuente es tener la necesidad inminente de verificar si la puerta está cerrada, entre otros similares.

Este trastorno es una de las enfermedades psiquiátrias con un manejo más estricto y complejo, pues en muchas situaciones puede terminar por ser incapacitante.

¿Qué factor suele detonar el trastorno obsesivo compulsivo (TOC)?

Este cuadro suele presentarse en un 2 a 4% de niños y adolescentes, mientras que un 2 y 3% en los adultos, sin embargo los síntomas suelen inciar en promedio a los 11 años. ¿Pero qué puede detonar este trastorno?…

Pueden ser varios factores, dentro de los que se incluyen los biológicos, que dan lugar a problemas con los neurotransmisores cerebrales, problemas genéticos y conductuales que incentiva a tener pensamientos que antiguamente eran neutros y que ahora son proveedores de muchas ansiedad.

Otro de los factores precipitantes para el trastorno obsesivo compulsivo son las situaciones familiares conflictivas y ansiógenas, tales como la experiencia de separaciones, desempleos y enfermedades importantes.

¿Cómo se comportan las personas que padecen de TOC?

Los distintos tipos de compulsión van a depender de la edad del paciente y pueden con mucha frecuencia, presentar el querer lavarse las manos repetitivamente, comprobar acciones, ordenar o bien, tener la necesidad de realizar cualquier tipo de acción urgente.

El comienzo del trastorno obsesivo compulsivo, tiende a mantener una evolución progresiva, siendo en un primer episodio la concurrencia de rituales a pesar que para la persona afectada, estos pasen desapercibidos porque a veces estos los realizan de forma privada.

Muchos estudios han certificado que este trastorno tiene una inmensa relación con la capacidad de inteligencia, pero a pesar de ello, se siguen descubriendo aspectos que identifiquen el porqué de las obsesiones intrusas o que en realidad son no deseadas, pero que de no hacer la compulsión, la ansiedad se incrementaría.

¿Qué siente el individuo con trastorno obsesivo compulsivo?

La persona afectada intenta deshacerse de esos pensamientos ansiosos que llegan a su mente o neutralizarlos mediante otro pensamiento o bien, otro acto, que sería realizando una compulsión.

Las compulsiones pueden ser de dos tipos:

  • Comportamientos

Normalmente son actos como lavarse las manos, ordenar la ropa, comprobar que las cosas han quedado en el sitio correcto, comprobar que la cocina está apagada.

  • Actos mentales

En este grupo de compulsiones se incluyen acciones como contar, repetir oraciones o palabras mentalmente, haciéndolo una y otra vez, con el fin de dar una respuesta rígida a la obsesión que invade los pensamientos.

El objetivo de los comportamientos o actos mentales es poder reducir la ansiedad o el malestar que generan los pensamientos obsesivos. Pero aún así, estas medidas “paliativas” que genera por sí mismo el cerebro, no están conectados de forma realista para prevenir los pensamientos, pues a veces estos resultan muy excesivos.

Cada una de las obsesiones o compulsiones absorben mucho tiempo del individuo afectado y es a diario, lo que genera un deterioro en el ámbito social o laboral, así como incomodidades en sus actividades de la vida diaria.

Cada uno de los síntomas de este trastorno no se pueden atribuir al consumo de sustancias o a otra afección, pues es una patología totalmente independiente que involucra acciones tras algún tipo de obsesión.

Tampoco tienden a tener patologías psiquiátricas asociadas como trastorno de ansiedad generalizada, trastorno dismórfico corporal, trastorno de acumulación, tricotilomanía, trastornos de movimientos estereotipados, entre otros, es un problema único que debe asumirse como tal y tratarse para mejorar la calidad de vida, sin mayores consecuencias.

¿Qué otros diagnósticos pueden confundirse con el trastornos obsesivo compulsivo?

  • Afecciones orgánicas
  • Sindrome de Tourette
  • Otros

Pronóstico del TOC

En muchos de los casos estudiados se ha visto que el pronóstico no es del todo bueno para quienes son diagnosticados con TOC, pues se sabe que solo un 6% de los individuos se mantiene asintomático tras los 3 años. Sin embargo, un 70% continúa con tratamiento con fármacos mejorando significativamente los síntomas.

Igualmente, cuando se asocian con la terapia compartimental no es mucha la diferencia que se establece en la mejoría del pronóstico. La comorbilidad no es tan frecuente, a excepción de los trastornos del ánimo que son los que más se involucran con las obsesiones y compulsiones.

Tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo

Farmacológico

Los especialistas en salud mental tienden a elegir los inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina, como primer fármaco para tratar este problema, pero debes evitar la automedicación y esperar la recomendación del médico ya que son muchos los efectos adversos que pueden manifestarse sin que puedas darte cuenta.

Conductual

Está directamente relacionado con la prevención de las compulsiones a pesar de las ideas obsesivas que se presenten y para lograrlo, también ameritarás guiarte mediante un especialista en salud mental.

Psicoterapia

Es una estrategia muy provechosa que ha dejado muy buenos resultados en estos pacientes, pues van determinando cuál es el pensamiento con mayor vulnerabilidad y qué actividades poder hacer para suprimir la compulsión o evitar la ansiedad que estos le van generando.

Terapia electro-convulsiva

Esta es la opción elegida por los expertos en caso de que los tratamientos anteriores no surtan de ningún efecto beneficioso al individuo con TOC.

Esta terapia ha mostrado una buena efectividad en cuanto al abordaje de los conflictos que acompañan frecuentemente a este trastorno y puede resultar favorable para disminuir la ideación obsesiva.

¿Cómo un familiar puede ayudar a una persona con TOC?

Al iniciar el tratamiento, el sujeto que padece TOC puede tener episodios con crisis de ideas obsesivas, sobre todo al principio y es allí cuando tú como familiar debes aplicar todas estas pautas y ayudar a que la terapia culmine con todo el éxito posible.

#1 No te involucres en sus rituales

Muchas veces por complacer a tu familiar afectado, intentas seguirle su juego, pensando que de este modo, el individuo se tranquilizará pero puede pasar todo lo contrario. Por ejemplo, resulta un error preguntarle cosas como: ¿estás seguro que yo cerré bien el gas? o ¿Viste si de verdad yo apague la estufa? o si son ideas de contaminación, quitarse la ropa para respetar sus ideas de no “contaminar” la casa. Eso es un error en el que como familia no debes caer.

#2 Incentiva la terapia familiar

La falta de empatía y la obsesión del paciente puede generar dificultades en la convivencia, por lo que resulta realmente importante incentivar la terapia familiar mediante un psicológo aparte del tratamiento que el individuo afectado ya lleva, pues él debe estar al tanto de lo que sucede alrededor y de lo que sus actos pueden llegar a ocasionar en su entorno, aunque no se dé cuenta.

Los psicólogos recomiendan que desde el principio se de un pacto entre la familia donde se establezca que a pesar de las situaciones estresantes que la persona con TOC pueda tener, el ambiente del hogar no se note tenso ni se intensifique la ansiedad de todos, pues empeora la evolución del paciente y la respuesta a su tratamiento.

#3 Tu apoyo es lo más importante

En cualquier caso, la persona con este trastorno podrá ver si tu lo apoyas o solo estás juzgándolo. No valides o apruebes sus comportamientos, solamente déjalo actuar según sus instintos sin cuestionarlos, esto para él significará el máximo apoyo que le estás ofreciendo a pesar de la presencia de sus obsesiones y servirá para que te cuente de lo que siente y de los cambios que ha provocado el tratamiento. OJO, apoyarlo no es involucrarte en sus rituales, ten eso bien claro.

¿Cómo saber si tienes Trastorno obsesivo compulsivo?

Varios son los síntomas que te ayudarán a descifrar si estás frente a este trastorno psiquiátrico, conócelos y aprende a reconocer si necesitas ayuda especializada.

  • Preocupaciones en exceso y miedos persistentes
  • Conductas repetitivas sin razón, como pensamientos mágicos
  • Pensamientos como experiencias incontrolables o inapropiadas
  • Ideas que interfieren en la realización de tus actividades diarias
  • Tener la necesidad de hacer las cosas a un modo específico sin que haya posibilidad de ningún cambio
  • Tendencia a almacenar objetos sin sentido
  • Lavarse las manos o la ropa contínuamente
  • Organizar una y otra vez las pertenencias
  • Corroborar que todo está en su sitio, contínuamente a pesar que hayas verificado anteriormente
  • Pensamientos que conllevan a evitar lugares o actividades que antes eran normales.

Aún así a pesar de tener todos o alguno que otro síntoma, cada caso tiene su propia percepción de gravedad, según la frecuencia con la que los mismos se presenten.

Si esta es tu situación, debes asumir que sí, tienes “pequeñas manías” que hacen que tu día a día se desordene pero que para tí, aún resulta soportable. No obstante, como este es un cuadro progresivo lo mejor será acudir con tu psiquiatra para encontrar soluciones y disminuir estos rituales de cada día, así verás que los niveles de ansidedad en tu cuerpo se reducirán al máximo y podrás tener una vida sin ideas obsesivas que muchas veces, son sin ningún sentido.

¡La tranquilidad es una virtud que no puedes regalársela a los antojos de tu mente!